viernes, 8 de julio de 2011

Llegando a la cuarta esquina

Faltan pocos días para mi cumpleaños y aprovechando un rato ocioso que he tenido, decidí mirar atrás, tan atrás como pueda, tan lejos como mis recuerdos me lo permitan. Tarea nada fácil para quien está muy cerca de los cuarenta.

Mas allá de algunos regalos fabulosos en su momento y que se han ido perdiendo en el pasar del tiempo, este ejercicio me ha servido para ver lo efímero de las cosas e incluso de las amistades, he visto amigos que pensé que serian para toda la vida y ahora por una razón u otra no están, he visto regalos que pensé que estarían por siempre conmigo y ahora por más que me esfuerzo no se qué fue de ellos en el correr del tiempo.

Sin embargo por muy efímero que todo parezca, doy gracias a Dios porque cada momento, cada persona; cada regalo inclusive;  fue lo suficientemente importante en mi vida para compartir esos momentos, porque a pesar que muchos ahora no están, algún aprendizaje dejaron en mi. En los primeros años lo importante son los regalos, más allá de quien va a tu fiesta o quien no, cuando eres adolescente la cosa es a la inversa lo realmente importante es quien va, cuando pasamos a la temprana juventud  dependiendo de los valores de cada quien lo que importa es hasta qué hora festejas y con quien (algunos mas sentimentales nos quedamos solo  con quien). Ya cuando se es adulto y se tiene familia parece que todo empieza a perder importancia, y lo verdaderamente importante toma lugar por su propio peso.

A punto de alcanzar mis cuarenta mas allá de hasta qué hora festejé, me importa el abrazo y la sonrisa de mi esposa e hijas, el tener a mis padres vivos, la llamada de mis hermanos y sobretodo suficiente salud y vida, para seguir atesorando momentos y recuerdos que llenan la vida de sentido. A mis casi cuarenta he aprendido que tengo mucho por aprender, que tengo más que agradecer, mucho por dar a quien pueda ayudar y mucho más que esperar porque Dios no deja de sorprenderme cada día.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario