viernes, 1 de abril de 2011

La Orilla del camino

Estos últimos días no han sido del todo buenos para mí, algunos días nublados, otros con frio, uno que otro con lluvia; asi van pasando rapido con la mente en mil cosas y en mil partes ocupándose de todo y de nada a la vez. Tratar de mantener el camino así es difícil, no sabes si cruzar a un lado u otro, si seguir por donde vas o simplemente detenerte y ver qué pasa.


Sentarse un rato a la orilla del camino de vez en cuando es bueno, mirar pasar los carros y ver cuan distintos son cada uno del otro, nuevos, viejos, limpios, sucios, los hay hasta que se parecen a sus dueños con estilo rockero, con estilo de cazador, alegres con flores, hay para todos los gustos y colores. Igual mirar un poco más adentro en cada carro y ver la gente que va dentro ayuda; ayuda a verse uno mismo en perspectiva, verás el que va comiendo mientras maneja, la que se maquilla, el que canta a todo pulmón, el que lleva su laptop prendido y trabaja entre semáforo y semáforo, hay para todos los gustos, todos y cada uno de ellos tienen algo en común que los hace diferencianse de esos que han decidido sentarse un rato a la orilla del camino, tratan de seguir adelante, aprendieron lo que tenían que aprender, tomaron un segundo aire y retomaron con nuevo ánimo el camino; aunque muy probablemente en algún momento también estuvieron sentados a la orilla del camino.


La Vida es tan difícil como cada uno se lo proponga que sea, a unos parecen que las cosas les salen siempre bien, a otros la mayoría de las veces y a otros..... bueno,  no siempre les salen como quisieran, esos últimos deberían tomarse su tiempito y orillarse en el camino, pero no a quejarse, tampoco a envidiar lo que los otros tengan o sean, sino a limpiar su mirada; a poner las cosas en perspectivas desde otro lado, muchas veces sin querer y sin darnos cuenta cuando las cosas no salen como esperamos empezamos a percibir solo lo negativo, solo lo que nos falta, solo nuestras inconformidades con la Vida, olvidando que ésta es más que una serie de situaciones circunstanciales que van y vienen, todos hemos tenido épocas muy buenas y épocas que no quisiéramos ni recordar. Incluso, de esas épocas no tan buenas, algo hemos aprendido, para seguir adelante, para dejar la orilla del camino atrás y continuar viviendo;  porque todo pasa, incluso la tormenta más severa se hace a un lado para dejar los arboles reverdecer y las flores aparecer.

Vivir pensando constantemente en los "problemas" que yo prefiero llamar circunstancias no idóneas, sólo nos hacen prolongar su existencia, nos hace nublar nuestra mirada ante soluciones simples que están a nuestra vista, nublar nuestra mirada ante todas las otras cosas que tenemos y que seguramente alguien más esta anhelando y quisiera tener, cosas intangibles que sabemos que tenemos pero como no las vemos y quizas no apreciamos por ser del dia a dia. No me refiero a las cosas materiales que al final del día también son circunstanciales, y van y vienen. Alguna vez tenemos que detenernos pero solo por un rato para darle el justo valor a las cosas que deberían ser las más importantes: una linda sonrisa, a la alegría de un niño, a la flor en la orilla del camino, a la oportunidad de un nuevo amanecer, a la vida misma, porque mientras haya vida hay esperanza y posibilidades de cambiar esas circunstancias.

Todas las noches vamos a dormir confiados que habrá un nuevo amanecer, con esa misma convicción hay que dejar la orilla del camino atrás y seguir adelante, porque todo pasa, y cada nuevo día nos da una nueva esperanza que todo cambie para mejor. Yo estoy seguro que el Sol seguira saliendo cada mañana y tu?