
Muchas veces sentimos que caemos, que cada puerta que abrimos es una callejón sin salida; que quienes pensamos eran nuestros amigos no aparecen. Miramos y nos desesperamos, pensamos y pensamos queriendo cambiar todo de un plumazo, quejándonos de todo lo que deseamos y no tenemos; sin pararnos a pensar por un segundo siquiera que siempre habrá alguien peor que nosotros y alguien mejor.
Que quien cree que todo lo tiene siempre algo le falta y quien cree que nada tiene probablemente nada le falta. De ahí aquel dicho que dice "cuando éramos felices y no lo sabíamos".
Humildemente sugiero que cuando estemos en uno de esos días o épocas, aprovechemos la tranquilidad del silencio, tomemos unos minutos para respirar, para ver detalladamente a nuestro alrededor y apreciar todas y cada una de las maravillas que Dios nos brinda. Empezando por la Vida misma, los sentidos que tenemos (vista, gusto, tacto y olfato), habrá muchos deseando tenerlos todos o al menos algunos. Miremos alrededor y apreciemos la compañía de nuestros seres queridos, la sonrisa pura de los niños, la esperanza del día naciente.
Cada dia que comienza es una nueva oportunidad de cambiar nuestro destino, es una nueva oportunidad de dar gracias por todo lo que se nos ha dado, no desperdiciemos el tiempo quejándonos por lo que aun no tenemos. Dios nos dio un mágico poder de conseguir todo lo que queramos siempre y cuando lo deseemos de corazón con la mente siempre fija en la meta y sin perjudicar a nadie en nuestro camino por alcanzarlo.
Se agradecido con la vida que la vida sabrá agradecerte.